El sondeo, elaborado por el Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) a partir de 1.000 entrevistas realizadas entre el 18 y el 27 de febrero, refleja una amplia coincidencia entre la ciudadanía catalana: el 65,4% considera muy importante que se aprueben los presupuestos, a los que se suma un 22,4% que lo ve bastante importante. En total, casi el 88% de los catalanes cree que Cataluña debería tener cuentas nuevas para 2026.
Sin embargo, el dato más significativo aparece cuando se analiza el voto de Esquerra. El 72,9% de los votantes de ERC cree que su partido debería facilitar la aprobación de los presupuestos, frente a un 19,9% que se opone a apoyar al Govern socialista.
El contraste con la estrategia actual de la dirección republicana es evidente. ERC ha presentado una enmienda a la totalidad al proyecto de presupuestos para presionar al Ejecutivo de Illa y exigir un compromiso claro sobre una de sus principales reivindicaciones: que la Generalitat gestione la recaudación del IRPF.
La negociación se encuentra ahora en una cuenta atrás política. El Parlament debe votar el próximo 20 de marzo la enmienda de ERC y, si prospera, los presupuestos quedarían bloqueados. Hasta entonces, el Govern y los republicanos tienen unos días clave para intentar reconducir el acuerdo.
Más allá de la pugna política, la encuesta muestra un consenso social muy amplio sobre la necesidad de tener presupuestos. Entre los votantes de PSC, ERC, Comuns, PP y CUP, más del 90% considera importante aprobar las cuentas. Incluso entre los electores de Junts y Vox el respaldo supera el 80%.
Cuando se pregunta directamente quién debe desbloquear la situación, la respuesta vuelve a señalar a Esquerra. El 60,4% de los catalanes cree que ERC debería facilitar la aprobación de los presupuestos, frente al 26% que considera que no debería hacerlo.
Los votantes del PSC son los que más presionan en esa dirección: el 85,3% pide a los republicanos que permitan aprobar las cuentas. Entre los electores de los Comuns el porcentaje también es alto, con un 71,5% a favor.
En cambio, la posición está mucho más dividida entre los votantes de Junts, PP y la CUP, donde el apoyo y el rechazo a que ERC facilite los presupuestos se reparten prácticamente por igual.
En definitiva, la encuesta dibuja una paradoja política: mientras la dirección de ERC mantiene el pulso con el Govern y amenaza con bloquear los presupuestos, la mayoría de sus propios votantes preferiría que el partido facilitara su aprobación.
Un dato que añade presión a las negociaciones de los próximos días y que complica la estrategia republicana de tensar la cuerda para renegociar al alza sus demandas.