El centro dispone de 14 plazas residenciales, cinco de las cuales se encuentran ocupadas por estas víctimas. Igualdad y el Gobierno de Ceuta han acordado además que puedan permanecer en las instalaciones más allá de las 72 horas inicialmente previstas, en función de sus necesidades y circunstancias.
El departamento que dirige Ana Redondo asegura que desde el inicio de la crisis la Unidad de Coordinación de Violencia contra las Mujeres de Ceuta ha trabajado específicamente en la protección de mujeres y niñas y en la búsqueda de espacios diferenciados para reducir el riesgo de nuevas situaciones de violencia.
Igualdad también ha precisado que el 016 no ha recibido desde el 4 de agosto ninguna llamada vinculada a la crisis migratoria de Ceuta, fecha en la que se activó el Plan de Contingencia de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. La ausencia de llamadas al 016, sin embargo, no significa que no se hayan producido denuncias o atenciones por otras vías.
De hecho, los datos conocidos hasta ahora dibujan una situación más amplia. La Fiscalía de Ceuta había informado de 13 denuncias formalizadas por agresión sexual hasta el 17 de agosto, mientras que otras informaciones posteriores elevan a al menos 15 los casos denunciados desde la entrada masiva. Estas cifras no deben confundirse con las cinco personas actualmente alojadas y atendidas en el Centro de Crisis, ya que se trata de indicadores diferentes.
La confirmación de Igualdad vuelve a poner el foco sobre una de las consecuencias más delicadas de la crisis de Ceuta: la especial vulnerabilidad de mujeres y menores en situaciones de hacinamiento y emergencia migratoria, y la necesidad de distinguir entre los casos denunciados, las víctimas atendidas sanitariamente y aquellas que requieren alojamiento y protección especializada.