El Exilio, los presos políticos y la oposición democrática que el mundo no vio

LOS QUE NO FUERON A OSLO

El 10 de diciembre de 2025, mientras en Oslo se entregaba el Premio Nobel de la Paz, Venezuela seguía siendo el mismo país. Las cárceles no se abrieron. Los tribunales no rectificaron sentencias. Los secuestros extrajudiciales continuaron. Y en 2026, 5 de enero, la Asamblea Nacional controlada por el régimen juramentó de nuevo a los mismos responsables del sistema represivo.

La oposición democrática venezolana no llegó completa a Oslo. No por falta de méritos. Sino porque muchos de sus protagonistas están presos, exiliados o muertos. Este artículo no habla de símbolos. Habla del precio real de oponerse a una dictadura.

El Centro de torturas de Venezuela más conocido como El Helicoide
photo_camera El Centro de torturas de Venezuela conocido como El Helicoide

I. Presos políticos: el corazón del régimen

La represión en Venezuela no es una atmósfera difusa. Es un sistema con métricas.

Según el balance de Foro Penal al 15 de diciembre de 2025, en las mazmorras chavistas penan:

  • 902 presos políticos
  • 62 personas con paradero desconocido
  • Desglose documentado entre civiles y militares, hombres y mujeres, condenados y procesados sin sentencia
  • 18.612 detenciones con fines políticos desde 2014

Estas cifras no describen un exceso puntual. Describen una política de Estado.

A este núcleo represivo se suma un patrón reiterado que organizaciones de derechos humanos y prensa internacional han descrito con precisión: la “puerta giratoria”.

En agosto de 2025, el régimen anunció la liberación de 13 presos políticos, cuando el total reconocido rondaba los 815. Las excarcelaciones se hicieron bajo medidas sustitutivas: arresto domiciliario, presentación periódica, prohibiciones de salida del país. No fue una liberación real: fue un reordenamiento del control.

En diciembre de 2025, medios internacionales como BBC Mundo informaron de nuevas excarcelaciones, alrededor de 71 personas, tras meses de presión internacional. Sin embargo, el dato estructural no se movió: la cifra total seguía cerca de los 900 presos políticos.

El mecanismo es claro:

liberar pocos → exhibir “gestos” → mantener intacta la estructura represiva.

No hay giro político. Hay administración del daño reputacional.

DETENCIÓN HABITUAL
Detención habitual en Venezuela

II. Centros del terror: el mapa del encierro

El sistema represivo tiene geografía.

Nombres que se repiten en testimonios, informes y expedientes:

  • El Helicoide (SEBIN, Caracas): centro emblemático de detención, tortura e incomunicación.
  • DGCIM (Boleíta): instalaciones militares señaladas por interrogatorios violentos y desapariciones temporales.
  • Ramo Verde: cárcel militar asociada históricamente a presos políticos de alto perfil.

Human Rights Watch, CLIPPVE y otras organizaciones han documentado un elemento clave del sistema: la incomunicación prolongada como forma de tortura psicológica, no solo contra el detenido, sino contra su familia. Semanas, meses e incluso más de un año sin información oficial.

En Venezuela, no saber dónde está un preso es parte del castigo.

DGCIM (Boleíta) CENTRO DETENCION
DGCIM (Boleíta) CENTRO DETENCION

III. El caso que rompe la estadística: Rafael Tudares Bracho

Aquí la represión deja de ser una cifra.

Rafael Tudares Bracho, yerno de Edmundo González Urrutia, presidente de Venezuela reconocido por la ONU entre otras instancia, pasó la Navidad de 2025 en prisión tras:

  • 352 días de detención arbitraria
  • una desaparición forzada inicial
  • ausencia de condena firme durante meses
  • un proceso plagado de irregularidades

El mensaje del régimen fue inequívoco: los presos son rehenes políticos.

Mientras tanto, Mariana González de Tudares, hija de Edmundo González, pidió públicamente “el milagro de la justicia”.

No pidió un derecho. Pidió un milagro.

Ese lenguaje revela el estado real de la República: la justicia ha dejado de ser una institución y se ha convertido en un favor improbable.

RAFAEL TUDARES BRACHO Y MARIANA GONZÁLEZ DE TUDARES
RAFAEL TUDARES BRACHO Y MARIANA GONZÁLEZ DE TUDARES

IV. La justicia como arma: Alejandra Verónica Romero Castillo

El rostro judicial de esta represión tiene nombre.

Alejandra Verónica Romero Castillo, jueza de 33 años, titular del Tribunal Tercero de Juicio con Competencia en Terrorismo del Circuito Judicial Penal de Caracas.

Perfil básico

  • Nacimiento: 3 de enero de 1993
  • Formación: abogada por la UCV, sin constancia pública de estudios de posgrado
  • Carrera judicial: ingresó a la Dirección Ejecutiva de la Magistratura en 2014, con 21 años

Su nombramiento como jueza titular no figura en concursos públicos transparentes. Su trayectoria previa carece de decisiones relevantes conocidas.

Romero Castillo es hija de un general de brigada chavista, Jorge Alejandro Romero Castillo. El dato no es anecdótico: explica la lógica de lealtad sobre la que se construye la justicia antiterrorista.

Bajo su jurisdicción se tramitan más de 40 casos de presos políticos, civiles y militares. Su actuación más conocida fue la imposición de condenas de hasta 30 años de prisión, la pena máxima constitucional, en procesos marcados por:

  • desaparición forzada previa,
  • reserva de expedientes,
  • obstáculos sistemáticos a la defensa.

El 10 de diciembre de 2025, mientras en Oslo se entregaba el Nobel de la Paz, tribunales venezolanos confirmaban condenas máximas contra presos políticos.

La disonancia no fue casual. Fue un mensaje.

V. El exilio: la oposición que no sube a los escenarios

La oposición venezolana en el exilio no es un concepto abstracto. Más de veinte años han dejado muchas secuelas. Ese estorbo para el chavismo tiene muchas biografías concretas. Algunas:

Freddy Alejandro Guevara Cortez
Freddy Alejandro Guevara Cortez

Freddy Alejandro Guevara Cortez, nacido el 3 de abril de 1986, en Puerto La Cruz, estado de Anzoátegui, Venezuela.

Dirigente opositor, cofundador de Voluntad Popular (2010). Guevara fue electo diputado en 2015 como parte de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Uno de los líderes de la ola de protestas de 2017 contra Maduro. Por estos hechos se le retira la inmunidad parlamentaria y debe solicitar asilo en la embajada de Chile, en la que permanece hasta 2020. Indultado y nuevamente detenido en 2021 encerrado durante un mes en el Helicoide.

Situación actual (dic. 2025) y Residencia: Está en el exilio desde agosto de 2021.

Actividad profesional: Adscrito como Democracy Visiting Fellow AY (2024–2026) en la Harvard Kennedy School (Ash Center) y research fellow con Erica Chenoweth en el Nonviolent Action Lab.

La política venezolana expulsó a uno de sus cuadros hacia la reflexión, no hacia la acción.

Carlos Alfredo Vecchio DeMari, nacido el 6 de junio 1969, en Caripe, estado de Monagas, Venezuela.

Abogado y dirigente opositor vinculado a Voluntad Popular. Vecchio representa una figura singular: fue el enviado/embajador del “gobierno interino” de Guaidó, reconocido por EE. UU. durante años, pero ese dispositivo político-diplomático fue disuelto por la propia oposición a finales de 2022 y la “embajada” cesó formalmente sus funciones el 5 de enero de 2023.

Participa como delegado de la Plataforma Unitaria opositora en el diálogo de México (2021) con los representantes del comité del gobierno de facto de Nicolás Maduro. Éste impone su expulsión y sustitución por Freddy Guevara, de no ser así quedaría suspendido la ronda de acuerdos de diálogo de México.

Situación actual (dic. 2025) y Residencia: Exiliado en EE. UU, con base en el sur de Florida (área Miami-Doral). Tras una orden del régimen chavista para su captura en 2014 que culminaba el hostigamiento que venía sufriendo, continuó su acción política desde fuera.

Actividad profesional: Vinculación académica y docente como visiting o colaborador en la Florida International University (FIU); actividad privada en enero 2023 tras el fin del “interinato”.

Yon Alexander Goicoechea Lara
Yon Alexander Goicoechea Lara

Yon Alexander Goicoechea Lara, nacido el 8 de noviembre de 1984, en Caracas, Venezuela.

Goicoechea fue un símbolo temprano de una generación opositora, un referente del movimiento estudiantil y del activismo prodemocracia. Uno de los rostros del movimiento estudiantil de 2007 contra Hugo Chávez.

En 2008 recibió el Milton Friedman Prize for Advancing Liberty (Cato Institute), premio muy asociado al ecosistema liberal/libertario.

Situación actual (dic. 2025) y Residencia: Exiliado en Madrid, España. Recibió la nacionalidad española, junto con su familia, el 23 diciembre 2016, por carta de naturaleza.

Actividad profesional: Aparición mediática puntual. La ausencia de datos claros sobre su actividad laboral no es anecdótica: muchos exiliados políticos sobreviven en una zona gris, fuera del poder y fuera del archivo.

Tras el anuncio de la retirada de la nacionalidad venezolana (2014), confirma una condición nueva y extrema: exiliado también jurídicamente.

Juan Andrés Mejía Szilard
Juan Andrés Mejía Szilard

Juan Andrés Mejía Szilard, nacido el 30 de mayo de 1986, en Caracas, Venezuela.

Diputado por la Asamblea popular en 2015. En 2019–2020 participa en eventos/ruedas de prensa en Washington como parte de la dinámica del “Plan País” y del exilio parlamentario

Situación actual (dic. 2025) y Residencia: En el exilio desde 2019; localización no especificada. Harvard Kennedy School lo describe como “living in exile”.

Actividad profesional: Formación MPA (Harvard Kennedy School, 2015). En cuanto a ocupación reciente, existe autodeclaración pública de trabajo en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (publicación en Instagram de 2022) y mención académica de “Juan Andrés Mejía” del BID en agradecimientos (artículo de 2023).

Este es uno de los casos más elocuentes del vacío documental del exilio venezolano. El silencio aquí no es discreción: es desaparición política sin registro, la seguridad personal aconseja reducir huellas.

Lester Javier Toledo Soto, nació el 15 de enero 1983, en Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

Cofundador y militante en Voluntad Popular (VP), partido asociado a Leopoldo López, y dirigente opositor desde finales de la década de 2000.

Resultó electo en el estado Zulia (2012–2017), como diputado/legislador y miembro del Consejo Legislativo en ese periodo. Muy significado en el “Ciclo de protesta y represión (2014–2016)”, entre otras actuaciones públicas, como abogado acreditado de los presos (p. ej., en relación con Daniel Ceballos).

En agosto 2016 el entonces ministro Néstor Reverol anunció una orden de aprehensión contra Toledo Soto por presunto “financiamiento al terrorismo” y “asociación para delinquir”. La opción fue exiliarse, reapareció en EE. UU. en un acto junto al secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Situación actual (dic. 2025) y Residencia: Exiliado en EE. UU. En la zona sur de Florida.

Actividad profesional: Toledo representa al opositor profesionalizado, integrado en el ecosistema de consultoría política y ONG. Vive de la política, pero ya no de la venezolana. Su caso muestra cómo el exilio puede convertirse en desplazamiento definitivo del compromiso nacional.

David Smolansky Urosa
David Smolansky Urosa

David Smolansky Urosa, nacido el 27 de mayo de 1985, Caracas, Venezuela.

Alcalde de El Hatillo (Caracas), con mandato desde 8 dic 2013 hasta 9 agosto 2017. Debiendo exiliarse a los EE.UU. en noviembre de ese mismo año 2017. En 2018 es incorporado a diversas comisiones de la OEA, el grupo de trabajo sobre la crisis migratoria (septiembre 2018) y Coordinador del Working Group (octubre 2018).

Situación actual (dic. 2025) y Residencia, exiliado en EE. UU, Washington, D.C.

Actividad profesional: Ha sido visiting profesor de la Johns Hopkins SNF Agora.

Deputy director de la plataforma ConVzla (oposición exterior) en EE. UU.; trabajo político y de lobby internacional. Desde 2025 dirige la oficina de María Corina Machado en Washington.

Smolansky es quizá quien menos se fue del todo. Permanece conectado al núcleo de la oposición exterior y a circuitos de decisión en Washington. Su exilio es activo, pero también dependiente de una oposición que ya no gobierna ni decide dentro del país.

El rasgo común es demoledor: no existe un archivo del exilio venezolano.

No hay:

  • una web del exilio,
  • un censo de dirigentes desplazados,
  • un seguimiento público de sus trayectorias.

El exilio sobrevivió. Pero no se contó a sí mismo.

VI. El silencio como posición política

Henrique Capriles, el antiguo candidato presidencial. Es miembro de la Asamblea Nacional controlada por el régimen.

Calla mientras se juramenta a Delcy Rodríguez como presidenta interina. Calla mientras Jorge Rodríguez preside la Asamblea. Calla mientras hay presos políticos y familiares secuestrados.

No es prudencia. No es estrategia. Es acomodamiento.

Guaidó juró su cargo ante la nueva asamblea bolivariana, presidida por Jorge Rodríguez, el día 5 de enero, vía telemática.

VII. Tomás Guanipa: ponerse de pie en una dictadura

Con dos hermanos secuestrados extrajudicialmente, Tomás Guanipa se puso hoy, lunes 5 de enero, en pie en la Asamblea Nacional bolivariana exhibiendo una camiseta con un mensaje elemental y letal:

LIBERTAD PARA LOS PRESOS POLÍTICOS

No gritó. No huyó. No negoció. Se levantó. En una dictadura, eso es un acto de ruptura.

Epílogo: Estos nombres no son secundarios.

Son los restos humanos de una estrategia fallida, pero también víctimas de una carencia más profunda: la incapacidad de la oposición para preservar su propia memoria.

Este artículo no cierra heridas. Deja constancia de una pregunta:

¿Cómo puede aspirar a reconstruirse una República si ni siquiera ha sabido conservar la memoria de los suyos?

Oslo fue un escenario.

Venezuela sigue siendo una celda.

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