MJ Montero no dejará su escaño en Madrid hasta saber el resultado de las elecciones en Andalucía (por si acaso)

María Jesús Montero, vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Hacienda, Secretaria General del Partido Socialista Obrero Español-A y cabeza de cartel socialista para las próximas elecciones autonómicas, ha anunciado que retendrá su escaño en el Congreso de los Diputados incluso cuando debería estar pensando en las elecciones autonómicas andaluzas… básicamente para poder “ver con sus propios ojos” cómo evolucionan los resultados en su comunidad. Una estrategia que algunos han interpretado más como miedo escénico que como táctica de proyección política. 

Maria Jesús Montero
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Según ha explicado Montero, no hay que hacer demasiado caso a las encuestas que vaticinan un claro liderazgo del Partido Popular en Andalucía y un PSOE en retroceso, e incluso se ha mostrado convencida de que los progresistas “se levantarán” contra el presidente de la Junta, Juanma Moreno. 

Pero el detalle más jugoso de la estrategia es este: en lugar de centrarse en la campaña y pelear voto a voto, Montero prefiere mantener su escaño en el Congreso como seguro de vida para ver el partido desde la grada hasta que caigan los resultados electorales. Un gesto que, lejos de proyectar confianza, algunos interpretan como una forma elegante de decir que prefiere asegurarse de tener dónde sentarse si las urnas le dan un disgusto.

Mientras tanto, desde las filas del PSOE-A se insiste en que Andalucía “se despertará” y que los socialistas no se convertirán en meros espectadores; un término curioso cuando su máxima responsable regional parece estar dispuesta… a ver la película desde el mirador del Congreso antes que en primera fila de batalla. 

En resumen, entre minimizar encuestas que le son poco favorables, descartar actos institucionales andaluces por considerarlos poco útiles y sujetarse a su escaño en Madrid para “no perder detalle”, Montero ofrece un espectáculo político que algunos ven más como gesto defensivo que como señal de fortaleza. Las elecciones andaluzas están a la vuelta de la esquina, y la candidata socialista parece más pendiente de no perder la silla que de convencer a los votantes.