Daniel Sirera, preocupado con las orugas

El líder del PP en Barcelona pone el foco en la proliferación de la procesionaria en Collserola y reclama medidas urgentes. Entre la salud pública y el mantenimiento, una alerta que llega en plena acumulación de problemas en la ciudad.

Alerta procesionarias en Collserola
photo_camera Alerta procesionarias en Collserola

El presidente del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha alzado la voz por un problema que cada primavera vuelve… pero que este año parece haber cogido más fuerza: la presencia de la oruga procesionaria en parques y zonas verdes, especialmente en el entorno de Parque Natural de Collserola.

Sirera vincula esta proliferación a la reciente clausura del parque por la peste porcina, lo que, a su juicio, habría reducido las tareas de mantenimiento y control. Resultado: más orugas, más riesgo y menos información. Y ahí pone el acento político: en la falta de previsión y coordinación entre administraciones.

No es un tema menor. La procesionaria no es solo una molestia estética en los pinos. Sus pelos urticantes pueden provocar reacciones alérgicas, irritaciones cutáneas, problemas oculares e incluso dificultades respiratorias, especialmente en niños y mascotas. Cualquiera que haya paseado con perro en estas fechas lo sabe: basta un descuido para acabar en el veterinario.

Por ello, el PP reclama campañas informativas claras para la ciudadanía —qué hacer, cómo actuar, cómo prevenir— y una actuación conjunta entre el Ayuntamiento y el Consorcio de Collserola. Más control, más seguimiento y menos improvisación.

Ahora bien, en una Barcelona donde en el mismo día se habla de orugas… y de homicidios, el debate también se amplía. Sirera aprovecha para denunciar la sensación de descontrol en la ciudad y exigir más seguridad. Porque, en su relato, todo forma parte de lo mismo: una ciudad donde los problemas se acumulan mientras la gestión llega tarde.

Las orugas, al final, son solo la punta visible de algo más profundo. Y ahí es donde está realmente el mensaje político.